viernes, 27 de julio de 2018

Gustavo Petro, la disolución de la izquierda.




Por: Mauricio Vargas González.
Ha nacido en Colombia una alternativa de Poder y esta no es producto de “La Razón” escolástica de las distintas líneas e itsmos de las tradiciones revolucionarias del siglo XX. Gustavo Petro y el programa de la Colombia Humana constituye el nuevo referente del cambio social, un proyecto de nación con serias probabilidades de conquistar el Palacio de Nariño en el 2022. Las elecciones locales del 2019 serán los pilares, los cimientos del nuevo régimen democrático en gestación. Hay que asumir la Consulta Anticorrupción como la campaña preparatoria para el próximo año.
‘El bienvenidos al futuro’ del mercader ex presidente Cesar Gaviria, además de entregar el país al capital foráneo tenía como uno de sus supuestos propósitos ‘modernizar’ la politiquería y el clientelismo remplazándolo por la meritocracia, la tecnocracia y la planificación de expertos desde Santa Fé de Bogotá. No funcionó, hoy la corrupción y la intermediación ‘votos-gobernabilidad-prebendas’ goza de plena salud.
Así mismo nació una nueva Constitución, al calor de los intereses imperialistas de Estados Unidos, de las bombas de Pablo Escobar y el acumulado de luchas de los movimientos sociales y políticos alternativos de todo el siglo XX. La Alianza Democrática m19 de exguerrilleros fueron mayoría en la Constituyente. Se logró plasmar un recetario de derechos fundamentales y todo tipo de garantías de participación política y ciudadana. Fue la génesis del momento populista, donde emergía una fuerza nueva, progresista y demócrata capaz de disputarle en la práctica el dominio a las fuerzas del status-quo. De aquel impulso se derivaron las administraciones de Navarro Wolf en Nariño, de Petro en Bogotá, de Iván Ospina en Cali, entre otros.

Gustavo Petro el candidato de la Constitución de 1991.




Por: Mauricio Vargas González
Gustavo Petro es el candidato de la Constitución de 1991, una carta de derechos, libertades y garantías, escrita a varias manos por las distintas expresiones políticas de este país, emanada directamente de la voluntad ciudadana.
Es el único candidato que recoge la tradición democrática y republicana de toda la historia de Colombia. Reivindica a Rafael Uribe Uribe como un luchador contra el autoritarismo de la Constitución de 1886, a Alfonso López Pumarejo como un constructor del Estado de Bienestar y a Jorge Eliecer Gaitán como batallador de la justicia social.
No parte de modelos foráneos de derecha o de izquierda, se basa en nuestras propias raíces como nación, en nuestras vicisitudes, contradicciones y esperanzas desde que el sabio José Celestino Mutis emprendió la Expedición Botánica junto a los universitarios, donde el estudio de la naturaleza desembocó en una nueva forma de ver el mundo, de nuestra relación con el medio ambiente, de las ciencias naturales cuyo objeto de estudio representa aquel misterio infinito e insondable en el cual el hombre queda absorto y por tanto excitado a descubrir cada uno de sus resquicios, hasta las relaciones entre los mismos hombres, que deben basarse en la plena igualdad de derechos y deberes, sobre los cuales no hay derecho divino, ni jerarquías basadas en la autoridad más que en las leyes.

Ángela María Robledo, la futura vicepresidente, estuvo en Medellín.



Por: Mauricio Vargas González.
Ángela María Robledo, exparlamentaria, expresidenta de la comisión de Paz durante 8 años en la Cámara y actual fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro estuvo en la Universidad de Antioquia en un evento académico intercambiando ideas con la comunidad universitaria.
Ante la despolitización de la vida producto del consumismo y el mercado, es la Universidad un espacio eminentemente político determinado a abrir el debate público en la sociedad y ejercer una voz crítica frente a los gobiernos y a la autoridad.
La Robledo que el país necesita denunció como en el gobierno dictatorial de Uribe la comisión de Paz nunca se reunió. Así mismo propuso al auditorio dedicar un minuto de silencio ante el asesinato de los 4 líderes sociales en Ituango, ante el silencio pasmoso de los medios de comunicación, “que la Paz no nos cueste la vida” manifestó. Así mismo en una categórica defensa de la Paz y de los Acuerdos afirmó que 4000 vidas fueron salvadas gracias al respaldo de los colombianos al cese de la violencia. Acompañó a las víctimas del departamento de Antioquia para que sus reivindicaciones fueran llevadas a la Habana durante los diálogos en aras de proteger sus derechos.

viernes, 27 de abril de 2018

La Bogotá Humana de Gustavo Petro en cifras:




Por: Mauricio Vargas González.

Mucho se ha especulado, desde los medios de comunicación y las cadenas de redes sociales sobre la administración de Gustavo Petro en Bogotá, me limitaré simplemente a recolectar unas cifras para que juzguen por ustedes mismos:

Bogotá es la ciudad más importante de Colombia con una población de más de 8 millones de habitantes, que aporta el 25% del PIB industrial, más del 50% del PIB financiero (1).

Durante su gobierno no solo creció el PIB en su primer año de gestión (4,1 en 2012) (1) sino que tuvo la menor tasa de desempleo del país. Petro encontró en la Capital una tasa de desempleo de 9.8 en su primer año de mandato, y logró reducirla a un 8.8 y para 2014 la población ocupada fue de un 65%(2) más alta que las principales 13 áreas metropolitanas del país. (3)

Yezid García será el senador de los trabajadores, los jóvenes, las mujeres y el medio ambiente.



Por: Mauricio Vargas González



Yezid García es un compañero que desde muy joven, imbuido por el pensamiento crítico y revolucionario, se vinculó a la clase obrera.  Ya lo decía Gaitán respecto a los asalariados: “su trabajo habrá producido todos los adelantos, todas las comodidades, habrá creado mil progresos” (1)
Pensemos en una mezcla entre la juventud, rebosante de energía,  creativa, aficionada a la acción, y los trabajadores: Disciplinados, perseverantes, luchadores, solidarios, organizados. Eso es Yezid.

El candidato ha realizado una gira nacional por Región Caribe, Eje Cafetero, Valle del Cauca, Cundinamarca, Santander y Antioquia. El entusiasmo que ha despertado en los trabajadores, intelectuales y jóvenes ha sido permanente. Importantes organizaciones nacionales del sector laboral como la Central Unitaria de Trabajadores, la Unión Sindical Obrera de la Industria de Petróleo, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación le han dado su más militante respaldo en todos los rincones de Colombia donde hacen presencia.

domingo, 28 de enero de 2018

Algunas puntadas sobre la situación actual y las elecciones presidenciales de 2018



Robledo está llamando a votar por Fajardo, pero es un llamado sin ningún contenido económico, ya que el candidato en este sentido no se distingue de los demás aspirantes a la Presidencia a excepción de Gustavo Petro, quien ha planteado una reforma económica fundamental: Transformar el aparato productivo del país para salir del modelo extractivista hacia uno alrededor de las energías limpias, el agua y la agricultura.
Curioso, teniendo en cuenta que hasta hace poco lo económico era precisamente la piedra angular de la política del Polo-Moir.
El Partido del Trabajo de Colombia, PTC, ha considerado que no es la contradicción entre la nación y el imperialismo, es decir, el neoliberalismo, lo fundamental en esta coyuntura, sino la del país, la civilización, las clases populares y la élite urbana frente a los terratenientes, la mafia y el paramilitarismo la contradicción principal, es decir, la Paz.
Y este –el PTC-, aun cuando su compromiso institucional lo liga a la Coalición Colombia, sigue insistiendo en la “Enorme Coalición”, toda vez que consideramos que es tan valioso Petro como Fajardo, que requerimos del concurso del Partido Liberal y demás sectores democráticos del país que participaron en el SÍ en el Plebiscito por la Paz como Clara López, el Partido de la U, conservadores e independientes.
Si bien la corrupción y los paros de Chocó, Buenaventura, Urabá, el del magisterio entre otros permiten soñar con la posibilidad de canalizar la indignación nacional hacia una candidatura progresista, es una apuesta arriesgada, máxime cuando está en juego el Estado de Derecho y las mínimas condiciones civilizadas para hacer política y lucha social.