El día que compartí mesa con Gustavo Petro
Mucho antes que Gustavo Petro se hiciera tan popular, un grupo de estudiante decidimos traer a Gustavo a Medellín para escuchar sus nuevas propuestas que habían dejado años luz atrás los viejos paradigmas de derecha e izquierda. Sobre todo nos pareció fundamental su contribución al asunto del Cambio Climático y sobre el tema de pluralismo y la profundización de la democracia en Colombia. Ahora que Petro están en segunda vuelta es una realidad que múltiples expresiones de la democracia colombiana se están unificando entorno a la defensa de la paz, la democracia y el medio ambiente. La historia de Colombia en el Siglo XXI apenas comienza y ya empezamos a escribirla.

viernes, 27 de abril de 2018

La Bogotá Humana de Gustavo Petro en cifras:




Por: Mauricio Vargas González.

Mucho se ha especulado, desde los medios de comunicación y las cadenas de redes sociales sobre la administración de Gustavo Petro en Bogotá, me limitaré simplemente a recolectar unas cifras para que juzguen por ustedes mismos:

Bogotá es la ciudad más importante de Colombia con una población de más de 8 millones de habitantes, que aporta el 25% del PIB industrial, más del 50% del PIB financiero (1).

Durante su gobierno no solo creció el PIB en su primer año de gestión (4,1 en 2012) (1) sino que tuvo la menor tasa de desempleo del país. Petro encontró en la Capital una tasa de desempleo de 9.8 en su primer año de mandato, y logró reducirla a un 8.8 y para 2014 la población ocupada fue de un 65%(2) más alta que las principales 13 áreas metropolitanas del país. (3)

Yezid García será el senador de los trabajadores, los jóvenes, las mujeres y el medio ambiente.



Por: Mauricio Vargas González



Yezid García es un compañero que desde muy joven, imbuido por el pensamiento crítico y revolucionario, se vinculó a la clase obrera.  Ya lo decía Gaitán respecto a los asalariados: “su trabajo habrá producido todos los adelantos, todas las comodidades, habrá creado mil progresos” (1)
Pensemos en una mezcla entre la juventud, rebosante de energía,  creativa, aficionada a la acción, y los trabajadores: Disciplinados, perseverantes, luchadores, solidarios, organizados. Eso es Yezid.

El candidato ha realizado una gira nacional por Región Caribe, Eje Cafetero, Valle del Cauca, Cundinamarca, Santander y Antioquia. El entusiasmo que ha despertado en los trabajadores, intelectuales y jóvenes ha sido permanente. Importantes organizaciones nacionales del sector laboral como la Central Unitaria de Trabajadores, la Unión Sindical Obrera de la Industria de Petróleo, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación le han dado su más militante respaldo en todos los rincones de Colombia donde hacen presencia.

domingo, 28 de enero de 2018

Algunas puntadas sobre la situación actual y las elecciones presidenciales de 2018



Robledo está llamando a votar por Fajardo, pero es un llamado sin ningún contenido económico, ya que el candidato en este sentido no se distingue de los demás aspirantes a la Presidencia a excepción de Gustavo Petro, quien ha planteado una reforma económica fundamental: Transformar el aparato productivo del país para salir del modelo extractivista hacia uno alrededor de las energías limpias, el agua y la agricultura.
Curioso, teniendo en cuenta que hasta hace poco lo económico era precisamente la piedra angular de la política del Polo-Moir.
El Partido del Trabajo de Colombia, PTC, ha considerado que no es la contradicción entre la nación y el imperialismo, es decir, el neoliberalismo, lo fundamental en esta coyuntura, sino la del país, la civilización, las clases populares y la élite urbana frente a los terratenientes, la mafia y el paramilitarismo la contradicción principal, es decir, la Paz.
Y este –el PTC-, aun cuando su compromiso institucional lo liga a la Coalición Colombia, sigue insistiendo en la “Enorme Coalición”, toda vez que consideramos que es tan valioso Petro como Fajardo, que requerimos del concurso del Partido Liberal y demás sectores democráticos del país que participaron en el SÍ en el Plebiscito por la Paz como Clara López, el Partido de la U, conservadores e independientes.
Si bien la corrupción y los paros de Chocó, Buenaventura, Urabá, el del magisterio entre otros permiten soñar con la posibilidad de canalizar la indignación nacional hacia una candidatura progresista, es una apuesta arriesgada, máxime cuando está en juego el Estado de Derecho y las mínimas condiciones civilizadas para hacer política y lucha social.